BRUSELAS.- El primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, abrió ayer la caja de Pandora y levantó un tabú para Lisboa: el posible rescate de la economía lusa podría estar muy cerca, con una inyección de fondos comunitarios cercana a los 75.000 millones de euros (U$S 105.000 millones) a un interés todavía sin precisar.
"Se trata de una cifra apropiada", aseguró Juncker en el marco del Consejo Europeo de Bruselas, que se extiende hasta mañana, y que se ha visto sacudido por la dimisión este miércoles del primer ministro portugués, José Sócrates, después de que el Parlamento en Lisboa rechazara su último plan de ajuste, una nueva -y desesperada- vuelta de tuerca para frenar la hemorragia de las cuentas públicas.
Para agregar una nota de dramatismo a esta cumbre que, en principio, debería haber sido más tranquila y en la cual está previsto que se apruebe el "pacto por el euro", gestado por la canciller germana, Angela Merkel, para castigar a los socios incumplidores de la moneda única, Sócrates aseguró que "defenderá" a su país a toda costa. "Estoy aquí (en Bruselas) para defender a Portugal, para defender a la moneda única y para defender el proyecto europeo", dijo.
Los 27 jefes de Estado y gobierno de la Unión Europea (UE) intentarán apaciguar a los mercados, cada vez más agitados ante la eventualidad del tercer rescate a una economía del bloque, tras la de Grecia (110.000 millones de euros) y de Irlanda (85.000 millones).
El miércoles, los tipos de interés de los bonos portugueses a 10 años alcanzaron una cota de hasta un 7,63%, mientras que los títulos a cinco años llegaron al 8,19%. Según los expertos, un nivel por encima del 7% es inviable y el país necesitará una intervención. En Bruselas, se confiaba en que no se produciría la dimisión de Sócrates y que el país más pobre de Europa no entraría en barrena. Juncker lamentó la votación que tumbó al gabinete del primer ministro luso, quien llegó a la cita de Bruselas como primer ministro dimisionario. "Lamento mucho que el Parlamento portugués haya rechazado las medidas de ajuste", dijo.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, aseguró que el nuevo paquete de ajustes rechazado por el Parlamento luso es "indispensable" para que el país supere su grave crisis. También la canciller alemana, Angela Merkel, pidió ayer a Portugal que, pese a la crisis política interna, cumpla con sus obligaciones y aplique todas las medidas de austeridad fiscal que sean precisas. (DPA)